Modelo Europeo de Producción

La actividad del sector del huevo está sujeta a un conjunto de normas regulatorias, en su mayoría elaboradas en el marco de la Unión Europea y que conforman el denominado Modelo Europeo de Producción (MEP). Éste se basa en promoverla sostenibilidad de la producción agroalimentaria, la protección del medio ambiente, del bienestar y la sanidad animal, conseguir los mayores estándares de seguridad alimentaria y atender las demandas del consumidor.

Los avicultores españoles están comprometidos con este Modelo.

El bienestar de los animales de granja es una prioridad de la política comunitaria y española desde hace décadas. Por ello la UE ha publicado un conjunto de normas sobre las condiciones del sacrificio, el transporte, el alojamiento y otros aspectos relacionados con el bienestar animal, que se han implantado progresivamente en el sector.

Los requerimientos del MEP imponen a la avicultura de puesta comunitaria costes elevados en la producción y comercialización de huevos, entre un 25 y un 30% de sobrecoste respecto de la producción en países terceros (que no pertenecen a la Unión Europea). Éstos no tienen el mismo nivel de exigencias y pueden producir con menores costes y ser más competitivos. Ello se traduce en una distorsión de la competencia en el mercado.