Formas de cría

Un avicultor profesional considera esencial el bienestar de la gallina porque es necesario para que las ponedoras estén sanas y produzcan huevos seguros. Para ello aplica buenas prácticas de manejo, higiene y bioseguridad en la granja.

Ningún sistema de alojamiento de las ponedoras por sí mismo es garantía de niveles mayores de bienestar. El manejo adecuado, necesario en todos ellos, permite que las aves tengan atendidas sus necesidades.

Las gallinas en jaula tienen mejor controladas las condiciones ambientales, de bioseguridad y de convivencia de las aves en grupo. Las jaulas para gallinas ponedoras autorizadas en la Unión Europea tienen complementos como perchas, nidos y material para que
desarrollen sus comportamientos naturales.

Las gallinas en sistemas sin jaula (en suelo, camperas o ecológicas) además salen al aire libre y pueden moverse en espacios amplios, hacer ejercicio e interactuar más con el medio. Los gallineros tienen también perchas, nidos y material para escarbar.

Las gallinas camperas y ecológicas pueden explorar el entorno y picotear plantas, animales o piedras en el terreno de los parques.
Las gallinas ecológicas se alimentan con pienso elaborado a partir de materias primas ecológicas y la granja debe contar con terreno agrícola. Hay limitaciones específicas para este tipo de producción sobre densidad máxima, manejo, uso de tratamientos veterinarios y de determinados nutrientes para las aves. El cumplimiento de estas condiciones se controla y certifican por los Consejos Reguladores de Agricultura
Ecológica.